Los sistemas de protección contra descargas atmosféricas o mejor conocidos como pararrayos tienen como finalidad proteger las estructuras, actuando indirectamente en la protección de las personas y animales que estén en su interior o alrededores.
Los pararrayos deben someterse a inspecciones y mantenimientos periódicos, según indican las normativas nacionales e internacionales.
Los sistemas de protección contra descargas atmosféricas “Pararrayos” deben contar con un mantenimiento periódico para evitar el riesgo de impacto no controlado a las estructuras.
Si no se realiza un mantenimiento de manera frecuente es posible que los elementos y partes del sistema se vayan deteriorando, reduciendo la seguridad para la cual han sido diseñados, causando daños y grandes pérdidas.